Coge bríos la huelga

jueves, 25 de junio de 1998

Por BENJAMIN TORRES GOTAY

DE EL NUEVO DIA

LA HUELGA en la Telefónica, que hoy entró en su segunda semana, trascendió ayer el sector público gracias al apoyo de varios sindicatos de la empresa privada, al tiempo que sigue creciendo el respaldo de los obreros estatales y empieza a ser vista como una protesta popular contra el Gobierno de Pedro Rosselló.

Horas antes de que el Gobernador firmara anoche en La Fortaleza los proyectos que dan paso a la venta de la compañía telefónica, paralizaron ayer sus labores los sindicatos que agrupan a la mayoría de los empleados de las autoridades de Energía Eléctrica (AEE) y de Acueductos y Alcantarillados (AAA). Ello se unió a paros parciales en Puertos y Edificios Públicos, entre otras dependencias públicas, lo que mantuvo fuera de sus trabajos ayer a unos 20,000 empleados estatales.

Además, la protesta del Comité Amplio de Organizaciones Sindicales (CAOS) en la madrugada en el aeropuerto de Isla Grande interrumpió operaciones en varios muelles privados y en las empresas navieras Crowley y Trailer Maritime Transport (TMT). Los sindicatos de los muelles y la Unión de Tronquistas, que agrupa a los obreros de las dos empresas navieras, optaron por no cruzar la línea de piquetes.

Tampoco la cruzaron unos 250 obreros de la Autoridad de Puertos afiliados a su hermandad de empleados, lo que paralizó parcialmente las operaciones del aeropuerto de Isla Grande y de las oficinas centrales de esa corporación pública. Roberto Rosa, presidente de la Hermandad, dijo que como consecuencia del paro hubo retrasos en vuelos de carga que utilizan ese aeropuerto.

EL CAOS, que coordina la oposición a la venta de la Telefónica, realizó una protesta en Isla Grande porque tenía informes de que desde allí despega a diario un helicóptero con suministros para los empleados de la Telefónica que están acuartelados en las oficinas centrales de la avenida Roosevelt.

Hoy, además, las uniones del Fondo del Seguro del Estado (FSE) se irán a un paro, cuya duración no fue definida, en apoyo a los sindicatos telefónicos. Los sindicatos de médicos, gerenciales, auditores y contadores del FSE anunciaron su decisión durante un piquete que efectuaron ayer en el edificio de la corporación en Río Piedras.

Por otro lado, en un impresionante piquete que tuvo lugar a mediodía en las afueras de Plaza Celulares Telefónica en Hato Rey y que reunió a unas 4,000 personas, convergieron representaciones de los gremios de porteadores públicos, taxistas, camioneros, de la Asociación de Maestros y de empleados de Tribunales, Asistencia Legal y la Universidad de Puerto Rico (UPR), además de muchas personas en su carácter particular.

Para algunos de los que vieron esa manifestación y otras que tuvieron lugar ayer en todo el país, el asunto es muestra de que la oposición a la venta de la Telefónica se ha vuelto una protesta general contra la Administración del gobernador Rosselló y contra la forma en que el gobernante ha manejado este y otros asuntos de importancia para el país.

"LO QUE está ocurriendo ahora es más efectivo que cualquier paro nacional, porque la lucha está cogiendo fuerza y estamos logrando que la gente sepa qué clase de gobernante es Pedro Rosselló. Esta es una crisis como no ha habido en mucho tiempo en Puerto Rico y la gente en el 2000 tendrá que acordarse de lo que Pedro Rosselló hizo en el 1998", dijo Federico Torres Montalvo, presidente de la Central Puertorriqueña de Trabajadores (CPT), que agrupa a 27 sindicatos.

"Estas acciones afectan al Gobierno y afectan la economía, pero es un problema que se he creado el propio Gobierno y son ellos los que tienen que explicarlo. El pueblo estaba pidiendo esta acción", agregó Torres Montalvo, quien es uno de los portavoces del CAOS.

El superintendente de la Policía, Pedro Toledo, dijo que ayer hubo en todo el país unos 150 piquetes, cantidad que, según dijo, nunca antes se había dado simultáneamente en Puerto Rico.

El presidente de la Unión Independiente de Empleados Telefónicos (UIET), José Juan Hernández, dijo que lo acontecido ayer es muestra de que la lucha de los telefónicos irá aumentando en intensidad con el transcurrir de los días y que al Gobierno no le quedará más remedio que reconsiderar su decisión de proceder de todos modos con la venta de la Compañía Telefónica.

"Esta es una lucha de todos los puertorriqueños y se están integrando a la lucha representantes de todos los sectores de puertorriqueños", agregó.

LA PRESIDENTA de la Hermandad Independiente de Empleados Telefónicos (HIETEL), Annie Cruz, señaló por su parte, que las acciones van dirigidas a "darle al Gobierno por donde le duele, que es en la economía". Cruz sostuvo que ayer se paralizaron los servicios esenciales de agua, luz y teléfono y que "cada día vamos a estar en un sitio diferente".

"Esta huelga está en ebullición y queremos decirle al señor Rosselló que todavía tiene tiempo de recapacitar de esa política de privatización", dijo.

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