José Fortuño para a-infos
El movimiento huelgario contra la venta de la compañía telefónica en Puerto Rico, y contra la política de privatización del gobierno, en general, se encuentra en una encrucijada, tras el exitoso desarrollo de la Huelga General de dos días esta semana. Ante la posibilidad de que el proceso de venta se estanque al surgir y considerarse otras ofertas, el liderato de las uniones en huelga ha planteado la posibilidad de regresar a trabajar.
Según reportes de un periódico de negocios, que han sido negados hasta ahora por los portavoces gubernamentales, el gobernador Pedro Rosselló habría aceptado la nueva oferta de la compañia de origen español TISA. En cualquier caso, dicha propuesta está siendo considerada por el Comité de Privatización del gobierno, y la compañía que anteriormente había contratado con el gobierno (con la ley habilitadora aprobada) tiene el derecho de revisar esa oferta y enmendar la suya.
De acuerdo con el contrato con GTE, el Gobierno puede evaluar nuevas ofertas que reciba, pero tiene que enviárselas a la empresa para que las evalúe. Si el Gobierno escoge otra oferta deberá pagarle a GTE una multa de $25 millones. La oferta de TISA, que es por mucho más dinero, incluye esos $25 millones para que el Gobierno no los tenga que pagar del Fondo General.
La oferta de GTE ya fue aprobada por el Gobierno. GTE comprará el 50% de la Telefónica por $1,875 millones, de los que pagará en efectivo $375 millones y $1,500 millones en un préstamo con Citibank que asumirá la Telefónica privatizada. Al mismo tiempo, GTE venderá un 5% de sus acciones a Popular, Inc. por $37.5 millones e igual cantidad a un grupo de inversionistas locales cuyos nombres no han sido revelados.
TISA ofreció $2,025 millones por el 50% de las acciones de la Telefónica y $2,125 millones por el 60%. Obtuvo el financiamiento del Banco Bilbao Vizcaya.
Además del precio, otras diferencias fundamentales entre las ofertas de TISA y GTE son las garantías de empleo, cambios tarifarios, exclusividad de mercados e inversión en infraestructura.
En el caso de los empleados, ambas se comprometen a honrar los convenios colectivos vigentes y a ofrecer planes de retiro adelantado o de separación temprana del trabajo (en uno se ofrece una "ventana" y en otro se deja cesante al empleado, pero se le paga una cantidad por los años laborados). Pero TISA se comprometió a garantizar los empleos y GTE sólo los garantiza por un año.
GTE tampoco puso por escrito que no aumentará las tarifas y condicionó los cambios tarifarios a las condiciones del mercado. TISA se comprometió en su oferta a no aumentar las tarifas.
En cuanto a la competencia, GTE se reserva la exclusividad de al menos 15 mercados tales como el de larga distancia. Como la Telefónica tiene una cláusula que le impide competir en ese mercado contra Telefónica Larga Distancia (TLD) -una subsidiaria de TI por 30 años, eso significa que GTE podría ofrecer ese servicio a través de una de sus subsidiarias en Estados Unidos sin tener que compartir las ganancias con la Telefónica, Popular, Inc. y el Gobierno de Puerto Rico.
Mientras estas negociaciones ocurren a nivel del gobierno y las corporaciones, los dirigentes de las dos uniones telfónicas en huelga hicieron manifestaciones públicas en el sentido de estar dispuestos a regresar a trabajar, pues ese proceso va a tomar mucho tiempo. El planteamiento, sin embargo, ha caído como balde de agua fría para los trabajadores en las líneas de piquete. Muchos han manifestado no estar dispuestos a regresar hasta obtener la cancelación de la venta, y reclaman, al menos, que el asunto vaya a discusión a la matrícula de las uniones, que fue donde se decidió, en un principio, irse a la huelga.
Esta situación debe definirse durante este fin de semana.
LUCHA SI ENTREGA NO
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Más información en: Huelga del Pueblo
http://www.geocities.com/CapitolHill/Senate/9169/