Timbra fuerte la huelga general

domingo, 28 de junio de 1998

Por MARIO SANTANA

DE EL NUEVO DIA

CIENTOS de miles de puertorriqueños se contestarían esta semana una pregunta que alguna vez han formulado a sus abuelos: qué se siente no tener teléfono, agua y luz? Este es el escenario que dibujaron ayer los líderes sindicales Annie Cruz y José Juan Hernández al dialogar sobre los efectos de la huelga general que esperan se concrete hoy.

Actores estelares del drama que desde hace once días vive el País, Hernández y Cruz, presidentes -respectivamente- de la Unión y de la Hermandad Independiente de Empleados Telefónicos (UIET e HIETEL), que agrupan a 6,400 trabajadores, esperan salir hoy de Carolina con el compromiso de la mayoría del liderato obrero de unirse a una huelga que mantiene su objetivo de detener la venta de la Telefónica.

"Si esta lucha se incrementa se espera que se afecte todo el sistema gubernamental, los servicios básicos, la industria, la banca y el comercio", adelantó ayer Hernández.

"Eso se va a decidir el domingo (hoy)", añadió el presidente de la UIET, en alusión a la asamblea para la que han sido convocados los delegados de todas las organizaciones obreras del País. El polideportivo carolinense Guillermo Angulo será, a partir de las diez de la mañana, el escenario de esta discusión trascendental para quienes se oponen a la privatización.

Hernández aclaró que no todos los sindicatos pueden unirse a la huelga general. "Sabemos que hay organizaciones que no pueden hacer huelgas, aunque están de corazón con nosotros", explicó. "No pueden porque las leyes federales y los convenios se los prohíben", añadió.

DIJO QUE otras uniones recién culminaron un proceso huelgario para lograr prevalecer en la negociación de sus convenios colectivos y están "débiles" para sumarse a una huelga general. Según Hernández, este es el caso de los sindicatos que agrupan a los empleados de la Autoridad de Edificios Públicos y del Banco Gubernamental de Fomento.

Sin embargo, reconoció que tiene la esperanza de que más del 90% de los delegados que acudan a la asamblea de hoy decidan unirse a la huelga general.

Entre los sindicatos que se espera apoyen hoy la huelga general, Hernández mencionó a la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (UTIER), que agrupa a la abrumadora mayoría de los empleados de la Autoridad de Energía Eléctrica; la Unión Independiente Auténtica (UIA), la principal en la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA); Trabajadores Unidos de la Autoridad Metropolitana de Autobuses (TUAMA) y la mayoría de los sindicatos que representan empleados en la Corporación del Fondo del Seguro del Estado.

Por su parte, Cruz dijo que esas uniones son "las que más fuerza tienen en este país, las que pueden poner a pensar al señor gobernador (Pedro Rosselló)".

Cruz aclaró que la huelga general que decrete el movimiento sindical será "definida", lo cual -dijo- no quiere decir que la huelga habrá de durar poco. "La gente cree que una huelga definida puede ser de cinco días. Puede ser de cinco días, pero puede ser de un año", sostuvo.

De ocurrir esa huelga general definida, Cruz alberga la esperanza de que Rosselló al menos acepte convocar a un referéndum para que sea el País, a través del voto, el que decida si debe venderse o no la Telefónica.

HERNANDEZ añadió a la discusión que el Gobierno ha demostrado que puede hacer los ajustes para enfrentar paros laborales de uno o pocos días en diferentes instrumentalidades públicas, como ocurrió la semana pasada.

"Mientras se unan todos los días una o dos (uniones a la huelga) y regresen a trabajar para que venga otra, aparentemente el País no se paraliza", sostuvo. "Pero si se decreta una huelga general, aunque sea de uno o dos o tres días, sí va a tener problemas el Gobernador", dijo Hernández.

Luego reflexionó sobre lo que dijo y opinó que al Gobernador "no le importa" que se decrete una huelga general. Hernández comparó la actitud que ha asumido Rosselló durante la huelga con el comportamiento que exhibió el emperador Nerón durante un fuego que arrasó Roma. "Mientras Roma se quema, Nerón toca la lira", comentó.

Cruz coincidió con Hernández en que al Gobernador "no le importa" que decenas de miles de empleados se lancen a la calle. "Lo que pasa es que los grandes intereses, que son a los que él verdaderamente representa, van a tratar de decirle 'mira a ver lo que vas a hacer porque estoy teniendo pérdidas"', señaló.

El líder de la UIET, asimismo, señaló que la huelga ya ha tenido un efecto indirecto en los tribunales. "Los tribunales han pospuesto los casos en 40 a 50% porque los policías están todos en la huelga y no pueden ir a declarar en los casos donde son testigos", comentó.

Añadió que los diez días que van de huelga han sido suficientes para que la Telefónica "se atrase en sus proyecciones por lo menos por seis meses".

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