José Fortuño para a-infos
La huelga de los telefónicos de Puerto Rico ha terminado. Su fin llega en medio de tumultuosas asambleas, donde se impidió la discusión de los acuerdos alcanzados en la negociación con el patrono, y se llegó a las agresiones físicas. Varios periodistas que cubrían la asamblea fueron agredidos también.
La primera de las dos asambleas del día, la de la Unión Independiente de Empleados Telefónicos UIET, comenzó con la presentación de los acuerdos negociados. Los mismos habían permanecido en secreto desde el pasado viernes, y fueron resumidos, no leídos directamente, por el presidente de la UIET, José Juan Hernández.
Los acuerdos incluyen la emisión, por parte del patrono, de una carta de reprimenda que permanecerá en el expediente de cada trabajador por seis meses. Los cargos que se hayan radicado contra empleados por violaciones de ley, se mantendrán. La empresa retirará los cargos radicados ante la Junta de Relaciones del Trabajo local, pero sin perjuicio, es decir, que, en caso de que la empresa lo estime necesario, podrá volver a radicar esos casos.
Mientras que las uniones se comprometen a mantener una actitud de respeto y promover la eficiencia en las operaciones, la empresa expresa que no pagará sus salarios a los empleados por el periodo de la huelga, y mantendrá una fuerza policiaca dentro y fuera de las instalaciones para garantizar el orden.
Tras ser presentados, los acuerdos dados por aprobados inmediatamente y sin votación. Cuando varios trabajadores intentaron asumir turnos para pedir explicaciones, particularmente el ex presidente, Alfonso Benítez, pero también algunos que favorecen a Hernández, fueron impedidos por el comité de disciplina. Inmediatamente, Hernández declaró los trabajos terminados y abandonó el lugar.
Se produjeron acaloradas discusiones que llegaron a varios enfrentamientos físicos. Además, varios unionados, entre ellos varios del comité de disciplina, algunos en evidente estado de embriaguez, agredieron a varios periodistas que cubrían los incidentes.
Un grupo de trabajadores anunció en seguida la formación de una nueva organización, denominada Telefónicos contra la Privatización, para retomar la lucha. Acusaron a Hernández de haber entregado la huelga y traicionado a los trabajadores y al pueblo que les había apoyado.
En la asamblea de la Hermandad Independiente de Empleados Telefónicos, aunque se produjo alguna discusión, se aprobaron los acuerdos. Se prohibió a la prensa la entrada y, en varias ocasiones, organizadores de la unión insultaron a los periodistas que, desde el exterior, trataban de cubrir lo que ocurría.
Trabajadores de muchos centros a través de todo el país han manifestado su descontento con los acuerdos con el patrono y con los métodos antidemocráticos y las agresiones. Plaza Celulares, uno de los centros más activos, anunció que realizará un piquete a las 7:00 de la mañana, antes de regresar al trabajo, para manifestar su disposición de continuar la lucha.
En otros asuntos relacionados, el Secretario del Trabajo, Cesar Almodóvar, bajo cuyos auspicios se realizaron las negociaciones entre las uniones y la compañía telefónica, anunció en la tarde de hoy su dimisión al puesto para ocupar una posición de juez. En Puerto Rico, el paso a la magistratura de funcionarios es usado como un premio.
Por otro lado, se confirmó la fusión, con un valor de $52.9 millones, de las compañías GTE y Bell Atlantic.
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