José Fortuño para a-infos
El gobernador de Puerto Rico, Pedro Rosselló, anunció esta tarde que el gobierno decidió aceptar la oferta de compra de la Telefónica al consorcio formado por GTE y el Banco Popular. Esta decisión fue hecha a pesar de que la oferta de Telefónica Internacional, TISA, superaba por $190 millones la de GTE.
Una de las principales razones mencionadas por el gobernador en un mensaje por televisión fue que aceptar la oferta de GTE era la manera más rápida de vender la compañía, ya que no sería necesario regresar a la legislatura, que ya aprobó la oferta inicial de GTE. También, presumiblemente, el proceso de aprobación en la Comisión Federal de Comunicaciones FCC sería más rápido, ya que GTE es una empresa doméstica.
Esta prisa de parte del gobierno para vender fue bien explicada esta misma tarde, ya que se hizo público que el Banco de Desarrollo Gubernamental está emitiendo líneas de crédito basadas en los réditos de la venta de la compañía telefónica para financiar mejoras a los acueductos. Se sabe que uno de los principales propósitos de la venta, aparte de la implementación dogmática de la política neoliberal, es la necesidad de subsidiar promesas electorales.
Otra razón no dada a conocer para aceptar la oferta de GTE es que ésta es la proveedora de servicios de comunicaciones para el Comando Sur de las fuerzas armadas de los Estados Unidos, que se establecerá en Puerto Rico al salir de Panamá.
Los líderes de las dos uniones de empleados telefónicos en huelga contra la venta dijeros que se reunirían esta misma noche para evaluar la situación y definir nuevas estrategias a seguir.